abarcó
desde aproximadamente 500 hasta 1500 d. de J.C., pero por lo general
se
denomina Oscurantismo al periodo que media entre el año 600 y el 1000 d.
de
J.C. Durante este periodo no existieron las profesiones de ingeniero o
arquitecto,
de manera que esas actividades quedaron en manos de los
artesanos,
tales como los albañiles maestros. La literatura del Oscurantismo
era
predominantemente de naturaleza religiosa, y quienes tenían el poder no
daban
importancia a la ciencia e ingeniería. Los gobernantes feudales eran conservadores,
y sobre todo trataban de mantener el estado de las cosas .
la
mayoría de las personas debía tener el mismo oficio de sus padres. Sin embargo,
en la década de 1500 ocurrió una serie de descubrimientos científicos importantes
en la ingeniería y matemáticas, lo que sugiere que
aunque
se había restado importancia a la ciencia, estaba ocurriendo una revolución en
el razonamiento con relación a la naturaleza y actividad de la materia. El
movimiento, fuerza y gravedad recibieron considerable atención en plena Edad
Media y más adelante.
Un
invento que contribuyó a la terminación de la forma de vida con castillos
rodeados
de murallas fue el cañón, que apareció en Alemania en el siglo XIV, y para el
siglo XV los castillos ya no se podían defender.
El
Renacimiento, que literalmente significa “volver a nacer", comenzó en
Italia durante el siglo XV. El redescubrirniento de los clásicos y el
resurgimiento en el aprendizaje llevan a una reevaluación de los conceptos
científicos de la antigüedad.
Uno
de los límites obvios del desarrollo de la ingeniería ha sido la facilidad con
que se podían comunicar y comparar los pensamientos.
La
invención de los anteojos en 1286, y el incremento considerable en las obras
impresas en Europa en el siglo XV, fueron dos acontecimientos trascendentales en
la expansión del pensamiento ingenieril. Desde luego, otro factor importante en
todo momento es la actitud de una sociedad hacia una profesión. Durante el
Renacimiento, los ingenieros nuevamente fueron miembros de una profesión
respetada e incluso algunos de ellos recibieron buena paga. Filippo
Brunelleschi fue un ingeniero bien conocido de principios de 1400, y como la
mayoría de los ingenieros bien conocidos del Renacimiento, era ingeniero
militar y civil, al igual que arquitecto y artista. Uno de sus aportes fue el
dibujo de perspectiva.
La
República de Venecia estableció en 1474 la primera ley de patentes, y en
1594
se dio a Galileo una patente sobre un dispositivo para elevar agua.
Aunque
la antigua ley de patentes promulgada en Venecia necesitaba muchas
mejoras
antes de que pudiera ofrecer protección efectiva, fue el primer intento
por
estimular las invenciones al proteger la comercialización de los inventos. Sin
embargo, el costo actual de adquirir una patente y las demoras en el
funcionamiento
del sistema de patentes ciertamente limita su efectividad como incentivo para el
ciudadano promedio.
En
1514, el Papa Paulo III tuvo que resolver el problema de sustituir al
arquitecto Bramante después de su muerte, ocurrida durante la reconstrucción de
la Basílica de San Pedro. Se eligió a un artista e ingeniero llamado Miguel
Ángel Buonarroti, al que se le conoce simplemente como Miguel Angel, para
concluir el proyecto. Es bien conocida su obra en la terminación de dicha
basílica. Sin embargo, es menos conocido que se le llamó en Florencia, y
nuevamente en Roma, para que diseñara fortificaciones para esas ciudades.
Después de construirlas, se convenció de que éstas no resistirían, debido a la
incompetencia de los defensores, individualista testarudo al grado de que un
colega escultor le rompió la nariz en una riña.
Otro
de los muchos enemigos de Miguel Ángel fue Leonardo de Vinci. Al igual que
Miguel Ángel, a de Vinci se le conoce mejor por sus logros artísticos. Sin embargo,
era un estudioso activo, casi absorto continuamente. Dominó la astronomía,
anatomía, aeronáutica, botánica, geología, geografía, genética y física. Sus
estudios de física abarcaron todo lo que se conocía en su tiempo.
Tenía
una curiosidad científica que alguna vez le causó problemas. El Papa
León
X lo despidió cuando supo que aprendía anatomía humana disecando
cadáveres.
Desde el punto de vista puramente científico, ¿existe mejor manera
de
aprender la anatomía humana?
En
1483, de Vinci se trasladó a Milán y presentó el siguiente resumen al Duque Ludovico
Sforza, esperando conseguir empleo :
"Después
de ver, Mi Muy Ilustre Señor, y habiendo considerado ahora
suficientemente
las pruebas de quienes se tienen por maestros y diseñadores
de
instrumentos de guerra y de que el diseño y operación de los mismos
instrumentos
no es distinto de los que se usan comúnmente, trataré sin
perjuicio
de nadie de hacerme comprender con Vuestra Excelencia, revelando
mis
propios secretos y ofreciendo después a su placer, y en el momento
apropiado,
poner en efecto todas las cosas que por brevedad se anotan
parcialmente
en seguida, y muchas más, de acuerdo con la exigencias de los
distintos
casos.
Puedo
construir puentes muy ligeros y fuertes, que se pueden transportar
fácilmente,
y con ellos perseguir, o de ser necesario, huir del enemigo, y otros
más,
seguros y capaces de resistir al fuego y ataque, y fáciles y prácticos para
utilizar
y quitar; y tengo métodos de quemar y destruir los del enemigo.
En
un sitio bajo asedio, sé cómo quitar el agua de los fosos y cómo hacer
infinitos puentes, espalderas, escaleras y otros instrumentos adecuados a
dichos
propósitos.
Además,
si en el asedio es imposible usar el bombardeo por causa de la
profundidad
de las zanjas, o de la fortaleza de la posición y de la situación,
puedo
destruir toda fortaleza u obra de cualquier otro tipo si no está hecha de
piedra.
También
tengo los medios de hacer fácil y conveniente la transportación de
cañones,
y con ellos arrojar piedras semejantes a una tempestad; y con el
humo
de ellos provocar gran temor al enemigo, causándole grandes danos y
confusión.
Y
de ocurrir en el mar, tengo la manera de construir muchos instrumentos
capaces
de ataque y defensa, y bajeles que ofrezcan resistencia al ataque de
los
cañones más grandes, pólvora y humos.
También
tengo los medios, con túneles y pasajes secretos y tortuosos, hechos
sin
ruido, de llegar a determinado punto, incluso aunque sea necesario pasar
bajo
zanjas o algún rio.
También
haré vagones cubiertos, seguros e indestructibles, que al penetrar con
su
artillería entre el enemigo, romperán el mayor cuerpo de hombres armados.
Y
detrás de éstos puede seguir la infantería sin sufrir daños y sin encontrar
oposición.
Si
también hay necesidad, haré cañones, morteros y piezas de campo de
formas
hermosas y útiles, distintas de las de uso común.
Cuando
se pueda usar el cañón, puedo fabricar catapultas lanzactaros y
máqlliII.9S
para arrojar fuego, Y otros instrumentos de eficiencia admirable, que no se usa
comúnmente y en breve, de acuerdo como sea el caso, imaginaré
diversos
aparatos infinitos para el ataque y defensa.
En
tiempo de paz, creo que puedo dar satisfacción igual a la de cualquier Otro
en
arquitecturas en el diseño de edificios públicos y privados y en la
conducclémdB
agua de un lugar a otro.
También
puedo realizar esculturas en mármol, bronce o terracota; igual sucede
con
la pintura, la que puedo hacer tan bien como cualquier otro, quienquiera
que
sea.
Más
aún, será posible comenzar a trabajar en el caballo de bronce, que servirá
para
recordar la gloria inmortal y honor eterno de la feliz memoria de vuestro
padre, Mi Señor, y de la ilustre Casa de los Sforza.
y
si hay alguien a quien parezcan imposibles o irrealizables cualquiera de las
cosas
antes mencionadas, me ofrezco para hacer una prueba de ellas en su
parque
o en el lugar que plazca a Vuestra Excelencia; a quien me encomiendo
lo
más humildemente que puedo."
Evidentemente,
el Duque Ludovico Sforza no se impresionó y no contrató a de Vinci después de
leer su resumen; sin embargo, sí comísignó a de Vinci más tarde, como resultado
de una asociación de éste con otro artista. El duque
tenía
el hábito de pagar tarde, cuando lo hacía, lo que obligó a que de Vinci
renunciara
una vez; sin embargo, lo reconsideró más adelante.
Leonardo
de Vinci fue uno de los grandes genios de todos los tiempos. Anticipó muchos
adelantos del futuro; por nombrar algunos: la máquina de vapor, la ametralladora,
cámara oscura, el submanno y el helicóptero. Pero, es probable que tuvieran
poca influencia en el pensamiento de la ingeniería de su tiempo.
Sus
investigaciones eran una mezcolanza no publicada de pensamientos e
ilustraciones.
Era un investigador impulsivo, y jamás resumía su investigación
para
beneficio de otros a través de la publicación. En sus cuadernos hacía la
anotación
de sus investigaciones de derecha a izquierda, posiblemente por
comodidad,
debido a que era zurdo.
Otro
gran genio de ese tiempo fue Galileo, quien a la edad de 25 años fue
nombrado
profesor de matemáticas en la Universidad de Pisa. Estudió
mecánica,
descubrió la ley fundamental de la caída de los cuerpos y estudió el
comportamiento
del movimiento armónico del péndulo. Dictó conferencias
sobre
astronomía en Padua y Florencia, y posteriormente fue acusado ante la
Inquisición,
en 1633, debido a su creencia de que el Sol y no la Tierra, era el
centro
de nuestro universo. En 1638 publicó su máxima obra matemática, que
poco
después fue colocada en el mdcx Expurgatorius, quedando prohibida su
lectura
en todos los países católicos. En las postrimerías de su vida, bajo
arresto
domiciliario, se concentró en el tema menos controvertido de la
mecánica.
En el periodo medieval se empleaban armaduras para soportar los techos, pero eran
burdas y con frecuencia aumentaban el peso del edificio, sin contribuir a su
resistencia. En ese tiempo no se comprendía bien el diseño de las armaduras.
Debido al uso de métodos empíricos en el diseño de miembros
estructurales,
los edificios públicos, especialmente las iglesias, tenían fama de
desplomarse
sobre los confiados visitantes. El techo de la Catedral de
Beauvais
se desplomó dos veces en el siglo XIII, y en el siglo XVI se agregó
un
campanario que poco después caía al suelo. Desde luego, las catedrales
eran
y siguen siendo obras monumentales con grandes vanos que siempre han
exigido
alarde de ingenio de arquitectos e ingenieros. Se cree que fue Andrea
Palladio
el primer ingeniero que comprendió realmente las fuerzas en las
armaduras.
En 1570 diseñó puentes para Venecia, en que todos los miembros
del
puente tenían un propósito útil. En 1560, Giovanni Battista della Porta inició una
sociedad en Nápoles llamada la Academia de los Secretos de la
Naturaleza.
Era semejante a otras anteriores como la Academia de Platón, el
Liceo
de Aristóteles y el Museo de Alejandría. Durante este tiempo había
mucha
comunicación entre los científicos europeos. Sin embargo, esa
academia
se cerró debido a sospechas del clero. En 1603 se fundó la
Academia
Lincea que existe hasta la fecha. Galileo fue uno de sus miembros.
Estos
pretendían fundar monasterios laicos en distintas partes del mundo. La
Real
Sociedad de Londres fue hecha legalmente pública en 1662, después de
una
serie de reuniones secretas. Boyle, Hooke y Newton estuvieron entre sus
miembros.
En 1666 se formó la Academia Francesa, y en 1700 se inició la
existencia
de la Academia de Berlín.
En
1540, Biringuccio escribió un destacado tratado sobre metalúrgia, y en 1912 lo
tradujeron al inglés Herbert y Lou Henry Hoover. Herbert Hoover era un joven
ingeniero por ese tiempo; es el único ingeniero de la historia de Estados Unidos
que llegó a presidente de su país.
Uno
de los descubrimientos más importantes en la historia de la ingeniería
mecánica
lo realizó Simón Stevin en Holanda, a fines de la década de 1500. Mediante el
“triángulo de fuerzas", permitió a los ingenieros manejar fuerzas
resultantes
que actuaban en los miembros estructurales. Stevin escribió un
tratado
sobre fracciones y también realizó trabajos que llevaron al desarrollo
del
sistema métrico.
Por
el mismo tiempo tuvo lugar una diversidad de descubrimientos
matemáticos
de consideración. Alrededor de 1640, Fermat y Descartes
descubrieron
independientemente la geometría analítica. Un sacerdote inglés
llamado
William Oughtred, aproximadamente en 1622, diseñó la primera regla de cálculo
basada en la suma de logaritmos para obtener el producto de dos números.
Ya
desde antes de la Edad Media había ocurrido un cambio importante en el
enfoque
de la ciencia. Fue el concepto de que una hipótesis se debía rechazar
o
aceptar en base al resultado de un experimento. Había comenzado el
“método
científico". Ahora sabemos que el avance es lento si no se cuenta con
es~
ni&odn Descartes y Leibmz descubrieron en forma independiente el cálculo
diferencial.
Newton
descubrió el cálculo integral, y luego describió la relación recíproca
entre
los cálculos diferencial e integral. Sus descubrimientos ocurrieron en
Woolsthorpe,
aproximadamente en 1665, debido a que Cambridge estaba
cerrada
como resultado de una epidemia.
Jean
Baptiste Colbert fue ministro bajo Luis XIV y estableció la primera escuela formal
de ingeniería en 1675. El Corps du Génie, como eran conocidos, eran ingenieros
militares entrenados por Sébastien le Prestre de Vauban, ingeniero militar
francés muy conocido.
En
1771 un pequeño grupo de ingenieros, a los que se llamaba frecuentemente
para
dar su testimonio sobre proyectos de puertos y canales, formó la Sociedad de
Ingenieros. John Smeaton, director del grupo, fue el primero en darse el título
de ingeniero “civil" para señalar que su incumbencia no era militar. Esta sociedad
se constituyó en la Institution of Civil Engineering en 1828, iniciando con
ello una especialización dentro de la ingeniería.
En
179 5, Napoleón autorizó el establecimiento de la fcole Poly-technique, que fue
la primera de este tipo de escuelas que aparecieron en Europa durante el siglo
XIX. Otras siguieron, tales como el Eidgenos-sisches Polytechnicum en Zurich en
1855, las escuelas politécnicas en Delft en 1864, y otras en
Chemnitz,
Turín y Karlsruhe. En 1865 se fundó el Massachusetts Institute of
Technology,
el primero de su tipo en los Estados Unidos.
Durante
el periodo medieval, las principales fuentes de energía eran el agua,
viento
y animales. La cola de abanico se inventó basta el siglo XVIII. Medianteengranajes
mantenía orientadas las palas principales de los molinos de viento siendo uno
de los primeros dispositivos autorregulados conocidos de la historia de la
ingeniería.
Thomas
Savery tuvo el gran mérito de idear la máquina de vapor, aunque otros anteriores
a él aportaron ciertos adelantos menores en ese campo. En 1698 recibió una
patente por un dispositivo operado por vapor para drenar minas; lo anunció en
un libro que escribió más tarde, y que intituló Tire Mines Friend. En 1712,
Thomas Newcomen mejoró mucho la máquina de vapor, la que también se usaba para
bombear agua de una mina. Estas primeras máquinas eran muy deficientes, aunque
representaban el desarrollo inicial de la energía a partir de máquinas
térmicas. Es difícil imaginar el punto en que estaría nuestra civilización en
la actualidad sin esas máquinas.
Antes
de la máquina de vapor hubo toda una serie de adelantos científicos en
el
siglo XVII. Robert Boyle estudió la elasticidad del aire y descubrió la ley que
relaciona la temperatura, presión y volumen, que hoy día lleva su nombre.
Robert
Hooke experimentó con la elasticidad de los metales y descubrió la ley
de
la elasticidad que también lleva su nombre. Christian Huygens determinó las
relaciones de la fuerza centrípeta y Sir Isaac Newton estableció las tres leyes
básicas del movimiento.
Siguiendo
a Newcomen, James Watt hizo tales mejoras significativas a la
máquina
de vapor, que con frecuencia se le atribuye parcialmente la invención
inicial,
junto con Savery y Newcomen. Durante un experimento en 1782,
encontró
que un “caballo de cervecería” desarrollaba 33 000 pies libra (unos 44700
joules) por minuto, iguales a 1 caballo de fuerza. A la fecha todavía se usa
esta equivalencia.
En
1804, Richard Trevithick fue el primero en lograr que una locomotora de
vapor
corriera sobre rieles. Más tarde demostró que las ruedas lisas podían
correr
sobre rieles lisos si las pendientes no eran demasiado excesivas. Una de
las
locomotoras de Trevithick se exhibió en una vía circular en Londres en
1808,
pero descarriló y volcó. Se habían pagado tan pocos chelines por verla,
que
no se volvió a colocar sobre la vía.
George
Stephenson, después de ser empleado como vaquero, sirvió como
fogonero
de una máquina de vapor y luego como cuidador de una máquina de
bomba.
A los treinta y dos años, construyó su primera locomotora de vapor, y
luego
abogó insistentemente por la enmienda a un acta, aprobada en 1821,
para
que se empleara la locomoción a vapor en vez de caballos en un
ferrocarril
que correría desde Stockton hasta la mina de carbón de Willow Park.
Utilizó
el riel de 1.42 m que se había usado anteriormente para vagones tirados por
caballos. Todavía, este calibre de vía es el de uso más común en todo el mundo.
Como
sabemos, después del desarrollo de los sistemas ferroviarios en Europa
y
América, los adelantos ingenieria se sucedieron a una tasa cada vez más
creciente.
La primera mitad del siglo xx produjo un número casi increíble de
avances
en ingeniería, al grado de que queda poca duda sobre que las dos
guerras
mundiales fueron catalizadores de gran parte de ese progreso. La invención de
los automóviles y aeroplanos en los Estados Unidos fueron
factores
significativos en el desarrollo ingenierill del siglo XX. Los inventos de Tomás
Edison, que iniciaron la industria de la energía, y el invento de Lee De Forest
de la “válvula electrónica" (tubo al vacío), que dieron considerable
ímpetu
a la industria de las comunicaciones también fueron acontecimientos
muy
significativos.
Hasta
1880, la ingeniería fue civil o militar, mientras que hasta esa fecha había
Sido
ambas cosas simultáneamente. En 1880 se fundó la American Society of
Mechanical Engineers,
seguida de la American Society of Electrícal Engineers
En
1884 y el American Institute of Chemical Engineers en 1908. El American
Institute
of Industrial Engineers se fundó en 1948 y fue el último campo
Importante
de la ingeniería en organizarse.
INGENIERÍA GRIEGA :

H
acia
1400 a de J C., el centro del saber pasó, primero a la isla de Creta y luego
a la antigua ciudad de Micenas, Grecia. Sus sistemas de distribución de agua
e irrigación siguieron el patrón de los egipcios, pero mejoraron materiales y
labor.
Los
ingenieros de este periodo se conocían mejor por el uso y desarrollo de
ideas
ajenas que por su creatividad e inventiva.
La
historia griega comienza hacia el año 700 a. de J.C., y al periodo desde
aproximadamente
500 hasta 400 a. de J.C., se le llama “Edad de Oro de
Grecia”.
Una cantidad sorprendente de logros significativos en las áreas del
arte,
filosofía, ciencia, literatura y gobierno fue la razón para que esta pequeña
porción
del tiempo en la historia humana ameritara nombre propio.
Aproximadamente
en 440 a. de J.C., Pendes contrató arquitectos para que
construyeran
templos en la Acrópolis, monte rocoso que miraba a la ciudad de
Atenas.
Un sendero por la ladera occidental llevaba a través de un inmenso
portal
conocido como Los Propóleos, hasta la cima. Las vigas de mármol del
cielo
raso de esta estructura estaban reforzadas con hierro forjado, lo que
constituye
el primer uso conocido del metal como componente en el diseño de
un
edificio.
Las
escalinatas de acceso al Partenón, otro de los edificios clásicos de la
antigua
Grecia, no son horizontales. Los escalones se curvan hacia arriba, al
centro,
para dar la ilusión óptica de ser horizontales. En la construcción actual
de
puentes se toma en cuenta generalmente el hecho de que los que se curvan
hacia
arriba dan impresión de seguridad, en tanto que los horizontales parecen
pandearse
por el centro.
Quienes
dirigieron la construcción de esas antiguas estructuras no tenían un
título
que se pudiera traducir como “ingeniero”. Se les llamaba “arquitekton”,
que
quiere decir el que había cumplido un periodo como aprendiz en los métodos
estándar de construcción de edificios públicos. Los arquitectos
recibían
aproximadamente un tercio más de remuneración que los albañiles.
No
se adiestraban en el salón de clases, de manera que su aprendizaje lo
hacían
en la práctica. Era íntegramente un adiestramiento “práctico”, como se
llama
ahora a este proceso de aprendizaje.
Hay
poca duda de que Aristóteles de Estagira fue uno de los grandes genios de
la
historia de la humanidad. Sus contribuciones han sido algunas de las más
significativas
en la historia de la ciencia. Entre los historiadores hay cierta
discrepancia
acerca de quién fue el autor de un breve artículo intitulado
“Mecánica”;
aunque la mayoría de los historiadores dan el crédito a Estratón de Lámpsakos,
otros lo acreditan a Aristóteles. Esta incertidumbre acerca de quién fue el
autor es desafortunada, debido a que por lo general se acepta que la Mecánica
fue el primer texto conocido de ingeniería. En este artículo se
estudiaban
conceptos tan fundamentales de la ingeniería como la teoría de la
palanca.
También contiene un diagrama que ilustra un tren de tres engranes
mostrados
como círculos, lo que constituye la primera descripción conocida de engranajes.
Es más que probable que éstos no tuvieran dientes, por lo que
tuvo
que ocurrir mucho deslizamiento antes de que se conociera la ventaja de
los
dientes y la manera de producirlos.
Se
puede imaginar un poco las dificultades bajo las que trabajarían los
ingenieros,
debido a su ignorancia técnica, por el esquema fundamental del
reloj
de agua de Ctesibio, en Alejandría, aproximadamente en 270 a. de J.C.
Se
suponía que el tiempo entre el amanecer y el ocaso era de 12 h, por lo que
una
hora era variable, en función de la época del año: más larga a medio
verano
y más corta a medio invierno.La mayor aportación de los griegos a la ingeniería
fue el descubrimiento de la propia ciencia. Platón y su alumno Aristóteles
quizás sean los más conocidos de los griegos por su doctrina de que hay un
orden congruente en la naturaleza que se puede conocer. Para la existencia dé
la ciencia es necesario creer en un orden consistente, repetible en la
naturaleza, en forma de las leyes naturales. Probablemente
Aristóteles
el físico más grande de este periodo de la historia; su obra constituyó
cimiento de la ciencia durante los 2000 años últimos. Es probable que no se
haya superado desde entonces el razonamiento abstracto de Platón,
Aristóteles
y Arquímedes.
Sin
embargo, es necesario establecer una distinción entre sus ideas en la filosofía
de la ciencia y la innovación en la ingeniería. En tanto que destacan en el razonamiento
abstracto, se puede decir que sus aportaciones a la ingeniería fueron modestas.
La búsqueda filosófica por la verdad, especialmente en Platón y Aristóteles, se
efectuaba con un desdén olímpico para la experimentación o invención, que por
su mera esencia comprendían el trabajo manual. Aristóteles creía que ese tipo
de trabajo debían de hacerlo los
esclavos
o mecánicos básicos, a los que no se les debería otorgar la ciudadanía. A
juzgar por algunos profesores de ingeniería de los Estados
Unidos,
esta actitud esnobista parece existir también en las facultades de
matemáticas.
Sin embargo, realmente tienen distintas metas, que no se pueden
ignorar.
Los matemáticos continuamente están demostrando de nuevo
verdades
antiguas y buscando nuevas verdades, en tanto que los ingenieros
están
ansiosos por aprender las matemáticas que existen, de manera que las
puedan
aplicar al mundo abituaI. Este doble papel de la ciencia e ingeniería
aparece
ya en Grecia.Los griegos, específicamente el tirano Dionisio, fueron los
primeros que se sepa que contrataron personas para que les inventaran Máquinas
bélicas. Esta práctica se ha transmitido a través del tiempo hasta la
actualidad, hasta países como Estados Unidos, en que buena parte del
presupuesto federal se asigna anualmente a la defensa. Todavía no se ha visto,
desde el tiempo de Dionisio, una nación pueda desentenderse de los desembolsos
para la defensa.
Otra
razón por la que Grecia no pudo producir estructuras de ingeniería cuyas
magnitudes
fueran comparables a las de las sociedades de las cuencas
hidrográficas
fue la disminución en el uso de la fuerza laboral de esclavos para
lograr
tales hazañas. Los griegos desarrollaron un estudio llamado “hybris”
(orgullo),
que era una creencia en la necesidad de leyes morales y físicas
restrictivas
en la aplicación de una técnica dominada. Llegaron a creer que
forzar
a humanos y bestias más allá del límite para reunir y transportar
monolitos
de varias toneladas era inhumano e innecesario. Esos ejercicios
deshumanizasteis
habían llegado al máximo en Egipto, y aparecen en diversas
fechas
más adelante en la historia, por ejemplo en Stonehenge en Inglaterra,
mil
años después. Sin embargo, lo que los griegos no tuvieron en realizaciones
de
ingeniería lo compensaron con creces en los campos del arte, literatura,
filosofía,
lógica y política. Es interesante notar que la topografía, como la
desarrollaron
los griegos y luego los romanos, se considera como la primera
ciencia
aplicada en la ingeniería, y será prácticamente la única como ciencia
aplicada
durante los veinte siglos siguientes.
Los
griegos intentaron emplear el orden disciplinado en las empresas militares.
Sus
ejércitos marchaban a la guerra con todas sus tropas debidamente
uniformadas
y llevando el paso marcado por flautas. Estaban convencidos de
que
un frente sólido de lanzas y escudos era superior a la precipitación de una
turba.
En la actualidad es difícil juzgar si fue el orden disciplinado o el armamento
de acero de sus soldados, por primera vez, lo que los hizo
superiores
en las batallas. Obviamente, en comparación con las armas de
entonces
de hierro forjado o de bronce, las armas de acero ofrecían una
ventaja
considerable.
En
305 a. de J.C., Demetrio había producido la máquina de guerra más temible de la
época: el castillete, diseñado por el ingeniero Eplmaco, de nueve pisos, con
una base cuadrada que medía entre 15 y 22.5 m por lado y una altura total entre
los 30 y los 45 m. Todo el equipo pesaba cerca de 82 toneladas, tenía ocho
inmensas ruedas con aros de hierro y lo empujaban y jalaban 3 400 soldados
(acarreadores del castillete). Cada uno de los nueve pisos contenía un tanque
de agua y cubetas para apagar los fuegos que lo incendiaran. Una de las
defensas en contra de esa torre parece ahora haber sido bastante perspicaz,
consistente en prever la trayectoria que seguiría la máquina y reunir aguas
negras y de lavar, e incluso la escasa agua de beber si era necesario, para
vaciarla durante la noche frente al camino. Estos castilletes eran monstruos
muy poco maniobrables, de tal manera que si se arrojaba suficiente líquido a la
tierra y se daba tiempo para que penetrara el agua, la torre se atascaba
inevitablemente. Este es un ejemplo antiguo de la creencia común en los
círculos militares contemporáneos de que para cada arma ofensiva hay al menos
un arma defensiva potencialmente efectiva. El castillete fue un arma ofensiva
muy usada durante años, hasta que la invención del cañón hizo que las murallas
perdieran su efectividad como una línea de defensa.
Aunque
a Arquímedes se le conoce mejor por lo que ahora se llama el
“principio
de Arquímedes”, también era un matemático y hábil ingeniero.
Realizó
muchos descubrimientos importantes en las áreas de la geometría
plana
y sólida, tal como una estimación más exacta de y leyes para encontrar
los
centros de gravedad de las figuras planas. También determiné la ley de las
palancas
y la demostró matemáticamente. Mientras estuvo en Egipto, inventó
lo
que se conoce como «el tomillo de Arquímedes», que consiste en una hélice
encerrada
dentro de un tubo y que se hace girar para levantar agua. Este
dispositivo
se usó extensamente siglos después en los sistemas hidráulicos y
en
la minería. Arquímedes también fue constructor de barcos y astrónomo.
Típica
de su inventiva fue una grúa que instaló en uno de sus mayores barcos, con un
gancho para levantar la proa de pequeños barcos de ataque hasta
vaciarlos
de su contenido, para después echarlos al agua de popa. Arquímedes
fue
una de las grandes mentes de todos los tiempos.